" Cuatro mundos-real universo-giran en torno al astro en negro y blanco llamado libro. cuatro microcosmos con vida propia: el de sus productores, los autores; el de los destinatarios, lectores; el de sus almacenes: las bibliotecas; y el de los distribuidores: editor y librero".
Raúl H. Castagnino: Biografía del libro. Bs. As. Nova, 1961.

"Los otros: eso es fundamentalmente el libro. La voz dormida de los otros,que una vez fue pensamiento vivo y que renace cuando otros hombre, con su mirada propia, la despierta".
Mariano Yela: "El Libro y la formación de la individualidad".En AAVV:La Cultura del libro. Madrid, 1983.
"¿Cómo pueden formarse buenos lectores? Sólo si las
personas aprenden a leer por su gusto y voluntad; si se aficionan a leer; si
logran descubrir que la lectura es, antes que nada, una actividad gozosa, un
medio que nos ayuda a entendernos y a entender a los demás. La lectura por
gusto se contagia con el ejemplo, leyendo en voz alta (…) Si los padres leyeran
a sus hijos quince minutos cada día; si las y los maestros leyeran a sus
alumnos quince minutos cada día-no para estudiar, sino por gusto, por
divertirse-; si lográramos fundar muchos rincones y talleres de lectura para
niños, para jóvenes y para adultos…si consiguiéramos aumentar drásticamente el
número de lectores auténticos… produciríamos la más importante revolución
educativa, cultural y social de nuestra historia. “
Felipe Garrido. El buen lector se hace, no nace. Reflexiones
sobre lectura y formación de lectores. Ed. del Sur. Febrero de 2004.
"La lectura nos aparta temporalmente del mundo y nos
permite observarlo desde la distancia, con una mirada extrañada. Pero a la vez
que examinamos la realidad con ojos inquisitivos tenemos la oportunidad de
imaginar otros mundos, otras realidades posibles. Esa eventualidad otorga a la
lectura su fundamento crítico y es lo que mueve a los fanáticos, los tiranos o
los puritanos a prohibirla o a recelar de ella... La lectura, al menos para una
parte importante de la humanidad, es un modo de acceso al conocimiento, de
apertura al mundo, de perfección personal. Y eso es lo que mueve a muchos
ciudadanos a promoverla: están convencidos de que leer procura felicidad,
entendimiento, civilidad... La lectura no es ajena al conjunto de ideales que
caracterizan a las sociedades contemporáneas: la educación universal, el pleno
empleo, la paz perpetua, la erradicación de la pobreza, la preservación
biológica del planeta... Y de ahí las constantes campañas, no siempre bien
orientadas ni bien fundamentadas, en favor de la lectura".
Juan Mata. Escritor, Promotor de lectura, Profesor del
Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de
Granada.
SOBRE EL PLACER DE LEER: ¿HÁBITO O AFICIÓN?
"Entiendo el ´placer de la lectura´ como algo que puedo
hacer cuando yo quiera y en donde se me antoje, y suspenderlo en el momento que
desee. Los ´hábitos´ generalmente no admiten interrupciones ni posposición. Por
algo son hábitos. En cambio las ´aficiones´ son otra cosa. Podemos jugar fútbol
hoy y la próxima semana no, porque en lugar de jugar fútbol se nos antojó ir al
cine o salir a dar un paseo. Es así como entiendo la afición por la
lectura. Leer cuando se nos pegue la gana y suspender la lectura cuando se nos
antoje... Si, después de todo, la gente no quiere leer, allá ella. Nosotros ya
hicimos nuestro esfuerzo, en el mejor de los casos. Y si no tuvimos éxito es
porque equivocamos la estrategia o porque no todo el mundo desea ser lector de
libros, y su derecho le asiste."
Juan D. Arguelles: reflexiones contenidas en La letra
muerta. Tres diálogos virtuales sobre la realidad de leer. Ed. Océano
QUÉ SENTIDO TIENE UNA BIBLIOTECA SIN LECTORES? SOBRE LA
PERSISTENCIA ACTUAL DEL "VOLPISMO BIBLIOTECARIO"
"En el siglo XVIII, Gaetano Volpi, un librero de
Padua, vivía torturado por una idea fija: el Mundo existe como una constante
conspiración contra el Libro. Esa convicción paranoica lo llevó a tomar medidas
de seguridad extremas en su biblioteca, como desterrar a los niños y prohibir
la entrada a los ladrones. Más que dar a leer los numerosos volúmenes que
poseía, su ideal era vigilarlos lo mejor posible. En 1756, publicó sus famosas
Advertencias, un prontuario de instrucciones para proteger al Libro contra los
cuatro elementos. Aunque imaginó todas las amenazas posibles, desde las gotas
del aliento hasta las inundaciones y los terremotos, nunca pensó que el
verdadero enemigo estaba en casa y era él mismo. Un día Volpi tuvo un ataque de
melancolía, durante el cual imaginó, aterrorizado, el incendio de todos sus
tesoros. Algunas horas después, en medio de su pesadumbre, rozó un libro con
una vela por distracción. Había caído en la trampa de sus terrores imaginarios
y pocas horas más tarde murió entre las llamas de su biblioteca."
Vivian Abenshushan, en: Escritos para desocupados. Ed.
Surplus Ediciones (Sur+), Oaxaca, México. 2013.
Experiencia de lector...
"El lector, haciendo uso de su experiencia pasada con
la vida y con el lenguaje, vincula los signos sobre la página con ciertas
palabras, ciertos conceptos, ciertas experiencias sensoriales, ciertas imágenes
de cosas, personas, acciones, escenas. Los significados especiales y, sobre
todo, las asociaciones ocultas que estas palabras e imágenes tienen para
el lector individual determinarán, en gran medida, lo que la obra le comunica a
él. El lector aporta a la obra rasgos de personalidad, recuerdos de acontecimientos
pasados, necesidades y preocupaciones actuales, un estado de ánimo específico
del momento y una condición física particular. Éstos y muchos otros elementos,
en una combinación que jamás podrá repetirse, determinan su fusión con la
peculiar contribución del texto".
Louise M. Rosenblatt, La literatura como exploración. FCE,
Colección Espacios para la Lectura. México, 2002




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